domingo, 10 de agosto de 2008

Una Reflexión del corazón.

Hoy, me he puesto a recordar todos los años que he transcurrido, viviendo, luchando,
aquí en la gran ciudad, en la urbe que es de todos y de nadie...
Recordar los inicios, los miedos, las dudas, el empezar a explorar un territorio nuevo, desconocido,
mi gran amiga, me lo diría años después, "crecer duele", crecer como una persona, como alguien
que desea sobresalir en la vida, en una profesión, en un aspecto de la vida...

Sé que crecer no ha sido nada fácil, y mucho menos sencillo, pero al voltear atrás no puedo evitar el
decir, "sigo aquí", "puedo hacerlo", y puedo seguir aún más hacia adelante y emerger, cual ave fénix
ser motivo del orgullo de la familia, pero aún más, ser el orgullo propio de poder darle a alguien, en algún momento dado, esa lección, y decir "No existen los imposibles, uno mismo se los fabrica"...

Ahora bien, empiezo a recordar, cuando dejé mi hogar, a mi familia, a los amigos, a los conocidos, a los buenos y a los malos...a todos y cada una de las personas que han significado algo a lo largo de los años que tengo de vida, les agradezco de manera infinita el que hayan participado, ya sea de manera voluntaria, intencional, o accidental...

Pero ahora que he estado en últimas fechas en la que es la casa de mis padres, me doy cuenta,
como diría un amigo "Soy un turista en mi casa"...pero ahora...donde ir?, a donde acudir? cual es mi casa?...y haciendo análisis de las cosas, llego a la conclusión, que mi casa, es aquí, en México, en la capital, donde actualmente radico...

Cuando empecé a derrotar a cada unos de los miedos que me rodeaban, nadie me diría que sería tan fácil o tan difícil, según el aspecto que le querramos ver, ser quien se és, no es cosa fácil, conlleva el riesgo de equivocarse y de aceptar que uno tiene errores, que no puede fallar y ser perfectible en muchas cosas de la vida mima...

Ahora el corazón está mas necesitado que nunca de tu corazón, mi alma tiene esa necesidad intrínseca e implícita de amor, de ternura, de entrega, de cariño, de esa mustra del amor que tantos hablan y que sólo unos pocos profesamos con toda el alma y el corazón, sin importar las demás cosas, o lo que opinen las demás personas, estoy consciente de que el amar también implica el sentir de manera muy honda, llorar, sufrir y de el sacrificio que un corazón verdaderamente enamorado puede hacer, y no es más que por medio de estas letras que expreso toda esa necesidad de la niña a la que amo, de la niña que a través de sus ojos puedo ver el claro de luna perfecto, así como en cada una de sus palabras y sonrisas, parece tonto e ilógico para algunas personas, pero para quien ama, esto es lo verdaderamente valioso, no las cosas materiales, que al fin y al cabo se terminan o que su valor es demeritado por otras cosas,
pero el corazón es el que permacece perenne, incólume, intacto, inmóvil, tan solo esperando la nueva alba del día para ir a expresar, aunque sea repetitivo todo ese amor que sólo uno sabe como puede expresarlo...

El amor, así como el corazón no son un juego, son las cosas más valiosas para un libra como yo, que es nuestro punto medular de vida, pero lo que verdaderamente se necesita es al ser que se ama, y verlo felíz, e incluso, puedo ser capaz de entregar el más grande de mis sacrificios por tí, para que de verdad seas feliz, porque lo he dicho, el verte felíz, me hace felíz...

No soy un controlador y mucho menos alguien que quiera abusar o aprovecharse de una situación, quiero ser el amor de tu vida, quiero ser el amor que te demuestre que el cielo y el paraíso están mucho más cerca de lo que tu te imaginas, tan solo es poder empezar, como un niño pequeño a dar pasos, HACIA UNA VIDA MEJOR, CON AMOR, ALEGRÍA, TERNURA Y CARIÑO.

No deseo más que sólo tu felicidad, entregarte todo mi corazón, mi cariño y mi ternura, no deseo ninguna otra cosa más.

Tuyo. Luís.

P.D. Te Amo.