domingo, 7 de agosto de 2011

La Amistad. Autor: Oscar Ariel

La amistad es un efecto muy hondo; es un lazo muy estrecho; es un sentimiento desinteresado y recíproco; un cariño tan íntimo, tan firme, tan duradero, tan lleno de abnegación, que es capaz de cualquier sacrificio y llegar hasta el heroísmo.

En efecto; la verdadera amistad sólo se manifiesta después de algunos años de trato íntimo y de inequívocas pruebas de cariño y desinterés.

La amistad no se conquista, no se impone; se cultiva como una flor; se abona con pequeños detalles de cortesía, de ternura y de lealtad, se riega con las aguas vivas del desinterés y cariño silencioso. No importan las distancias, los niveles sociales, los años o las culturas. La amistad todo lo borra.

Aunque haya en el árbol de la naturaleza unas ramas más altas que otras, las almas de igual nobleza tienen el mismo origen, y así puede haber amistad entre mayores y menores, pues las amistades nobles proceden del alma.

No se necesita ver frecuentemente al amigo para que la amistad perdure. Basta saber que éste responderá cuando sea necesario, con un acto de afecto, de comprensión y aun de sacrificio.

De la amistad depende que nuestra vida sea una fiesta o un funeral solemne. Sin una mano amiga que le estreche el hombre se desbarranca. Con una mano amiga el hombre se redime.