domingo, 4 de octubre de 2009

Y nos dieron las diez y las once. Autor: Joaquín Sabina. Abum: Física y Química

Fue en un pueblo con mar
una noche despues
de un concierto;
tú reinabas detrás
de la barra del único bar
que vimos abierto
"cántame una canción
al oido y te pongo un cubata"-
"con una condición:
que me dejes abierto
el balcón de tus ojos de gata"-
loco por conocer
los secretos de su dormitorio
esa noche canté
al piano del amanecer todo mi repertorio.
los clientes del bar
uno a uno se fueron marchando,
tú saliste a cerrar,
yo me dije:
"cuidado, chaval, te estas enamorando",
luego todo pasó
de repente, su dedo en mi espalda
dibujo un corazón
y mi mano le correspondió
debajo de tu falda;
caminito al hostal
nos besamos en cada farola,
era un pueblo con mar,
yo quería dormir contigo
y tú no querías dormir sola...
y nos dieron las diez y las once,
las doce y la una
y las dos y las tres
y desnudos al amanecer
nos encontró la luna.
nos dijimos adios,
ojalá que volvamos a vernos
el verano acabó
el otoño duró lo que tarda
en llegar el invierno,
y a tu pueblo el azar
otra vez el verano siguiente
me llevó, y al final
del concierto me puse a buscar
tu cara entre la gente,
y no halle quien de ti
me dijera ni media palabra,
parecia como si
me quisiera gastar
el destino una broma macabra.
no había nadie detrás
de la barra del otro verano.
y en lugar de tu bar
me encontré una sucursal
del banco hispano americano,
tu memoria vengué
a pedradas contra los cristales,
"se que no lo soñé"!!!!!!
protestaba mientras
me esposaban los municipales
en mi declaración
alegué que llevaba tres copas
y empecé esta canción
en el cuarto donde aquella vez
te quitaba la ropa
y nos dieron las diez y las once,
las doce y la una
y las dos y las tres
y desnudos al amanecer
nos encontró la luna.