jueves, 10 de mayo de 2012

Escribiré Quinientas Veces el Nombre de Mi Madre. Elena Medel.


Escribiré quinientas veces el nombre de mi madre.
Con un vestido blanco trazaré cada una de sus letras por las
paredes de mi dormitorio, por el suelo del patio del colegio,
por el pasillo de la casa más antigua. Para recordad mi origen
cada vez que yo viva.
En todos los lugares podré besar sus mejillas limpias de cristal,
aunque ella duerme lejos:
sus mejillas cercanas que me dolerán allá donde acaricie su
nombre escrito.
Tantos días, tantas noches habrá de alimentarme amorosamente
con su parábola descalza;
vendrá mi madre a arroparme, mujer de humo, con los ojos tiritando
de suerte,
y en cada sueño mis apellidos dolerán como un cartel de bienvenida
a un hogar diferente.
Sobre mi cabello, rubio como el de mi madre, la corona que me ciño
como hija primogénita de Dinamarca.
Me llamaré Vacía, en honor a mis muertos; miraré cómo retozan
de acrílico las palmas de mis manos, sangrará mi lengua
a disposición de mis muertos.
Gritaré quinientas veces el nombre de mi madre para quien quiera
escucharlo, y escribiré que bendigo este medio corazón en huelga
mío, pues no olvido:
nací para llorar la muerte de otros.