domingo, 1 de enero de 2012

A Mis Amigos, En Este Nuevo Año 2012...

A mis amigos, a ellos quienes son parte de nuestra vida

quienes tienen una parte de nosotros con ellos,

a quienes no importando la distancia pensamos en ellos y

les deseamos bendiciones y bienestar, hagan lo que hagan, estén

donde estén, siempre viven dentro de mi corazón, dentro de mis

pensamientos y saben que los llevo en mi camino.

Asi mismo también recuerdo a los que ya se han ido,

o los que ya no están quizá en la misma senda o camino,

más sin embargo les agradezco el haber compartido,

al menos un poco de su tiempo junto a mi.

Sé que aún queda mucho camino por recorrer,

muchas cosas nuevas por conocer,

pero un deseo escondido, quizá casi el deseo de un niño,

es poder tener a toda la gente a la que amo en un

mismo momento....

Y compartir con ustedes cuánto los aprecio a cada uno...

Les comparto este pensamiento a todos ustedes,

por todo lo que significan en mi existir,

porque Dios siempre sabe porque suceden las cosas,

aunque algunas veces no podamos comprender lo que

suceda alrededor de nuestras decisiones y acciones.

Por ustedes, mis amigos, soy quien soy,

por ustedes mis amigos, quienes creen en mi,

es que me levanto de todas mis caídas,

ustedes, son el alimento de mi moral a veces

desfallecida, a veces cansada, al carácter férreo,

a la voluntad inquebrantable,

a la tenacidad, al valor, a no temerle a los imposibles,

a defender las causas justas (y otras veces no entendidas).

Ustedes mis amigos, son los hermanos entrañables,

quienes depositan su confianza en mi persona,

y se alegran en los aciertos y triunfos y me dan una mano

cuando he cometido errores en mi haber,

y dan ánimos para superarlos y rectificar el camino.

Alégrémonos, pues, en esta época, cuando los corazones se llenan

de júbilo por el año nuevo que está por nacer,

por dar gracias, por todas las metas superadas y el aprendizaje,

por crecer en el camino de la vida,

por salir adelante del a veces azaroso camino,

y por compartir, juntos, y a la vez con nuestras familias,

el tener el cariño, el amor y la fraternidad en nuestras almas.

No tengo más que agradecerles a ustedes,

mis amigos, por todo lo que me han apoyado,

por todo lo que me han dado, sin pedir nada a cambio,

por todo lo que han estado conmigo.

A todos ustedes, les deseo el mejor de los Inicios,

con fé, con alegría, de lograr un año más, de éxitos,

de certezas, de resolver el camino, poco a poco, o quiza

mucho, todo depende de nuestros pasos en la vida.

Les envío un abrazo, fraternal y deseándole siempre

lo mejor en la vida.