miércoles, 6 de julio de 2016

Y yo estoy aquí...

...Una lágrima, una queja, en el aire quedará, del que quiso con locura, del que haya dado más...y aunque esa palabra tiempo a veces lo tengo considerado mi enemigo, evidentemente tiene su razón de ser.
Hay cosas que tal vez me quieran consumir por dentro y sin embargo no temo morir bajo tu espada o tu ignominia. He dado todo lo que está en mi, no sólo por demostrar lo que siento, cuánto siento y lo que puedo alcanzar, es también esa lucha del corazón por amar, pero si es debido en su momento dado, ceder, si ceder, y aunque parezca ilógico y contradictorio el amor
También carece a veces de sentido crítico, es sentir a raudales, como el cauce de un río embravecido, de aguas diáfanas, pero imparables, el amor es también la entrega total y absoluta, basta tan solo una mirada para decir y sentir: Te Amo!!!...
Eres lo más hermoso que la vida me haya mostrado en todos mis años de vida, de todo lo que haya podido imaginar, tú superas todas esas cosas.
La espera a veces puede ser una transición pacífica o un cambio agresivo...todo depende de los matices que le demos. Y no he metido mano a ese asunto porque considero es algo que como bien dijiste, en algún momento se percatarán de las cosas...
El amor es libertad, pero es también ceder, es sentir, pero a la vez es llorar, ya sea por una emoción que cala muy hondo o bien, por el simple hecho de darlo todo a manos llenas, implica entrega, compromiso, lágrimas, risas y convertir un atardecer en una magnífica puesta de sol, implica que un beso puede ser un cómplice y aliado, o la necesidad de un alma que lo pide a gritos...
Claro que tengo temores, y no me gusta expresarlos del todo. Y también por algún motivo debe existir una duda razonable, no proviene de la lógica, sino de lo intangible, de lo que no se toca, pero se siente y vaya que si lo es. 69 días no pasan en vano, contando cada hora, cada minuto, cada instante...para volverte a ver.
Eres la necesidad de un alma, eres la depositaria de mis sentimientos, la confidente más grande y también mi mayor y concerniente preocupación. Eso y muchas cosas más eres tú...y solo tú.
No quisiera esperar toda la vida para amarte, con locura pero también con sobriedad, con ahínco, pero también con desvelo, con dolor, pero también con alegría, con miedo pero también con el deseo franco de expresar la totalidad de un sentimiento, que se antoja ya prácticamente infinito. El amor no retiene, el amor entrega todo de sí, es libre y se expresa como el ave que surca los cielos con su vuelo. Es ese el concepto que deseo conozcas y aprendas a sentir, a vivirlo y a sentirlo. Sin embargo, aunque yo te expreso palabras de amor dulces, aún veo que te contienes, que guardas cosas y no sé si es por miedo o por que el expresarlo aún sea un tema en periodo de conocer...
La vida nos coloca en el momento adecuado, y aunque hay veces que parece que llegamos a tiempo, nos da la impresión de que llegamos tarde, o a destiempo...las cosas suceden por algo, y tienen su motivo y razón de ser. Aún aguardo por saber y conocer los secretos de tu corazón.
Aún ansío ser el destinatario y el cáliz de tu confianza. Ser quien te cuide y proteja todos los días de tu vida, ser quien esté contigo y te apoye en todo momento, eso y muchas cosas más deseo ser en tu vida, no un problema, no una discusión, no algo pasajero en tu existencia.
Cada día, al amanecer, pienso en ti y pido por ti, y cada día busco que tu vida sea algo mejor, alejando esos fantasmas y telarañas construidas por terceros que no te permitieron ver y nublaron tu visión.
Te quiero, lo he dicho muchas veces mucho más de lo que unas palabras pueden expresarlo.
Te necesito en mi vida, después de mucho tiempo de espera, quizás siglos de interminable aguardar por ti.
Mis besos son tuyos, Karina.
Quien te quiere con toda su alma,
Sinceramente.
Luis.